A pesar del hecho de que los problemas de los pies son continuos durante todo el año (problemas de apoyo, durezas,…), durante el periodo de verano se producen modificaciones en los hábitos de actividades
(ir a la playa y a la piscina) y del calzado (manoletinas, sandalias, chancletas), que nos pueden provocar algunos problemas característicos de este periodo sino seguimos algunas recomendaciones muy sencillas para evitarlos.

El hecho de llevar calzado descubierto y sin calcetines, ayuda a la normalización de la sudoración de los pies y a que la presencia de durezas en algunos puntos del pie (como dorso de los dedos) se vea disminuida por la liberación del pie. Una buena hidratación de la piel hará que la aparición de ampollas en los pies, por ejemplo a la hora de estrenar calzado, no sea tan evidente y molesta. También sería aconsejable llevar los zapatos nuevos a ratitos para que la piel del calzado se vaya amoldando a la forma de nuestros pies.

Sudoración y piscinas

En cuanto a la sudoración, la tendremos que controlar mediante hábitos higiénicos adecuados y la aplicación de productos antitranspirantes específicos o refrescantes. En caso de llevar calcetines tendrán que ser de hilo o algodón para ayudar a la transpiración del pie. Hay que tener cuidado de caminar descalzo por la playa, orillas de los ríos y piscinas. Si bien el hecho de andar por la arena húmeda es bueno para potenciar la musculatura de los pies, favorecer la circulación y eliminar ligeramente las durezas, por algunas zonas sería conveniente caminar con un calzado de protección para evitar heridas (roces con las rocas o pinchazos con las púas de erizo) en los mismos. En las piscinas y lugares de entretenimiento acuático, al ser lugares donde la humedad se acumula en las baldosas y zonas antideslizantes, también sería conveniente el uso de zapatillas o chancletas para evitar la aparición de hongos y verrugas plantares.

Si acude a playas o piscinas, no olvide aplicar protector solar también en el dorso de los pies varias veces al día. De esta forma evitará las quemaduras solares en los pies.
Las uñas han de cortarse rectas, para evitar que se incrusten en los laterales y provoquen dolor y si no se soluciona el problema, la aparición de infección. También es importante recordar el hecho que llevar calzado descubierto puede provocar la aparición de hematomas debajo de las uñas debido a los múltiples traumatismos/golpes que nos puedan dar.

Consejos generales

  1. Es aconsejable lavar cada día los pies con jabón neutro. El agua ha de estar tibia, en verano fría.
  2. Los pies han de secarse a conciencia, en especial entre los dedos, con una toalla, evitando el friegue de la piel, con la finalidad de no producir irritaciones. Si uno no se llega bien, pueden secarse con secador.
  3. Aplicar crema hidratante diaria en los talones y dorso del pie; entre los dedos no se aconseja ya que podrían aparecer maceraciones.
  4. Hace falta inspeccionarse los pies cada día. Si no puede agacharse, es adecuado utilizar un espejo o pedir a alguien que los revise.
  5. No se corte las durezas o las callosidades y evite utilizar callicidas para sacarlos. Podría provocar una herida o quemadura con graves consecuencias.
  6. Las uñas de los pies han de tener forma recta-cuadrada. Se aconseja limarlas.
  7. Si tiene problemas de circulación, evite cruzar las piernas a la hora de sentarse.
  8. El hecho de caminar cada día durante un rato, con un calzado adecuado y cómodo es un buen ejercicio, pero si estamos sentados podemos hacer movimientos del pie (flexión y extensión del tobillo, rotación del tobillo).

En resumen y para poder tener una buena salud en los pies en verano, hemos de tener una buena higiene e hidratación de los pies; hace falta utilizar un calzado veraniego adecuado y que no nos lesione la piel y; extremar las precauciones en los lugares públicos para evitar el contagio de hongos y verrugas.
En caso de cualquier problema que tenga en los pies, acuda al /la podólogo/a. Es el/la profesional que le aconsejará sobre el cuidado que ha de tener en los pies y pondrá remedio a cualquier alteración.

¿Como cuidar sus pies en días de frío?

El caso contrario: Artículo muy interesante y completo escrito por un Podólogo de Sevilla.

* Consulte a su podólogo ante:

  1. Corte, heridas o lesiones en los pies.
  2. Uñas encarnadas o engrosadas.
  3. Cambios de color en los pies.
  4. Deformidades en los pies y en los dedos.
  5. Cambios en la sensación de dolor.
  6. Aparición de durezas, ampollas, callosidades