Infecciones víricas a veces «no sencillas de resolver». Se presentan con más frecuencia en la adolescencia. Son muy contagiosas y hay que saber diferenciarlas, para ponerles freno de raíz, así como los medios para evitar su propagación.
Síntomas

- El pellizco de la lesión es más doloroso que de la presión.
- Se aprecian puntos negros en el centro de la lesión.
- Pueden existir varias, en forma de mosaico.
- Si están en zona de apoyo, pueden estar recubiertas por una callosidad.
- Sangran con facilidad (No hurgar, ni cortar nunca).
Tratamiento

Desde los inmunitarios, pasando por la aplicación de diversas técnicas: Crioterapia (Tratamiento por congelación con nitrógeno), Queratolíticos. Etc.
Cada especialista escogerá el más adecuado al paciente, por edad, ocupación, estado general de salud. Etc.
Recomendaciones
- No tratar por cuenta propia.
- Usar chanclas en espacios comunes como duchas, vestuarios, piscinas. Etc.
- No intercambiar prendas, como calcetines o calzados del tipo que sean.
- En caso presentar alguna lesión, tomar precauciones para evitar contagiar a los familiares.
- Realizar una higiene adecuada y exhaustiva de la ropa.
- Mantener el calzado en buen estado, que la suela interior no presente roturas o arrugas que puedan producirnos micro lesiones en la piel por donde infectarnos.
- Recordar que el ir descalzo por lugares públicos y cerrados, como vestuarios, piscinas o gimnasios es una imprudencia, fuentes de contagio.