O durezas…Son una extensa área de piel engrosada en la planta del pie (áreas de presión). Una reacción a la fricción, pueden aparecer en cualquier zona de la piel, por el roce con el hueso, calzado o el suelo.
Síntomas
Provienen de un problema subyacente, una deformidad ósea, de una forma determinada de caminar o de un calzado inadecuado. Algunas personas tienen una tendencia natural a desarrollarlas debido a su tipo de piel. Las personas de edad avanzada, tienen menos tejido graso y pueden derivar a la formación de «callosidad en el pie».
Si la presión se concentra en un área pequeña, puede desarrollarse un callo duro.

Algunas veces provocando inflamación, dolor agudo y enrojecimiento. En ocasiones se desarrollan entre los dedos, donde la piel está más húmeda, debido a la sudoración o un secado inadecuado, pueden formarse los llamados callos blandos. La apariencia que tienen es blanca y blanda.
Las durezas y/o callosidades, se encuentran a menudo en las plantas de los pies, en el dorso de los dedos, talones y en los bordes laterales de las uñas.